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Hoy festejamos una victoria, y os queremos contar su historia….

Hoy festejamos una victoria, y os queremos contar su historia….

Hace ya más de un año y medio, cuando nos dimos cuenta que entraban cada vez más vendedores del top-manta en la cárcel, desde la Asociación Sin Papeles de Madrid tomamos la decisión firme de que algo teníamos que hacer, que esa situación era invivible para nosotros. No fue una decisión fácil, porque abría el camino a una nueva lucha que nos exigía mucho y nos colocaba frente a retos tan fuertes que a veces nos daba vértigo…

Irrumpir allí donde no se nos esperaba, en espacios para muchos de nosotros desconocidos, extraños y a primera vista alejados de nuestro cotidiano. Allí estaba el desafío, en redibujar esa línea que conecta nuestras vidas con una ley injusta que decide sobre nuestro futuro, que construye una ecuación donde nuestra supervivencia obligatoriamente significa detenciones, calabozos, juicios, cárcel y, para colmo, imposibilidad de regularizar nuestra situación.

La lucha empezó con la presentación de la petición de indulto para 4 compañeros de la Asociación que estaban (y parte sigue estando) en una situación donde no queda ninguna alternativa a la cárcel. También fue nuestra primera salida pública, el 12 de Octubre de 2008, marcha-homenaje “por nuestros hermanos en el fondo del
mar, por los que aún seguimos a la deriva”, que rompió con la condición de invisibilidad que se impone a quienes no tenemos papeles y nos quitó el miedo a tomar la calle y a reivindicar nuestros derechos en este país que nos acoge. Gritamos fuerte y alto lo que ahora es nuestro lema, “Mbolo moy dole” (“Juntos podemos” en wolof) y “Libertad”, porque la necesitamos más que nunca.

Luego vino la posibilidad de modificar los artículos 270 y 274 que rigen el derecho de propiedad intelectual con la propuesta de reforma del Código Penal lanzada por el gobierno y vimos que era una oportunidad que no podíamos dejar pasar. Durante ese año y medio, algunos tuvimos que familiarizarnos con el lenguaje jurídico, para poder entender bien lo que estaba en juego cada vez que se introducía una frase o un concepto en la propuesta de ley, y hasta acabamos escribiendo una enmienda a dicha propuesta. Otros nos acercamos al mundo de la prensa, intentando buscar la forma de comunicar nuestra lucha en esos medios que suelen interesarse más por la experiencia personal que por la colectiva. Otros quisimos contar nuestra historia, la de los manteros, con nuestras palabras, desde nuestro lenguaje, aunque no nuestro idioma, en una obra de teatro que estrenamos en junio en el teatro Alfil…

No fue un proceso fácil, porque nos posicionaba frente a muchas contradicciones y a veces nos cansábamos de tener que seguir un ritmo que no es el nuestro, un tiempo institucional… Pero también durante ese año y medio, en cada uno de esos espacios donde no se nos esperaba, donde decidimos hablar sin que nunca nos dieran la palabra, hemos ido construyendo alianzas con grupos, colectivos, experiencias de lucha, personas que se acercaron de una forma u otra, y que, igual que nosotros, vieron que teníamos una oportunidad única con la reforma del código penal y quisieron hacer red, o coordinarse, o participar en algun acto, o a veces simplemente aportar lo que podían. A todos estos que nos acompañaron durante esta lucha, les queremos dar las gracias…

Hoy sabemos que la venta de top-manta seguirá en el Código Penal, considerándose falta penal por debajo de los 400 euros de beneficio y delito por encima ¡pero la ley se ha suavizado lo bastante como para poder afirmar que tenemos una victoria que celebrar hoy! Creemos que ese cambio se debe al trabajo colectivo que ha permitido visibilizar lo injusto de esa ley. Sabemos que así y todo es insuficiente, por eso después de esta celebración volveremos a la lucha, porque ahora tenemos que seguir de cerca la forma en que los jueces interpretarán la nueva ley, tenemos volver a explicar que con multas e indemnizaciones a las entidades de gestión seguiremos entrando en la cárcel, porque no tenemos tales cantidades de dinero, tenemos que seguir intentando que nuestro grito de “¡Ni un mantero más en la cárcel!” se cumpla algún día… De momento ese día no ha llegado, siguen decenas de personas en prisión por vender, siguen cumpliéndose los juicios con sentencias de cárcel, estas semanas han entrado en prisión varios compañeros de la Asociación…

No será una lucha fácil, pero allí estaremos. Con vosotros: ojalá.

Asociación Sin Papeles de Madrid (ASPM)
Madrid, julio de 2010